miércoles, 12 de diciembre de 2012

Querido Papá

Mi padre era una una caja de sorpresas tanto para lo bueno como para lo malo, nunca sabías que podía pasar, cuándo, ni dónde... de repente todo era perfecto y en cuestión de minutos todo podía cambiar, "del todo vale, al nada es correcto", "del todo es maravilloso, al todo es horrible"...

Adoro a mi padre y siento admiración por él pero desgraciadamente también llegué a sentir miedo. Cuando él no estaba en mi casa reinaba la paz, se respiraba tranquilidad, sabías que podías hacer algo que no estuviese del todo bien y no habría grandes represalias, cuando entraba por la puerta todo cambiaba, el ambiente de paz se disipaba para acabar desapareciendo e invadía el miedo y la incertidumbre. La mayoría de veces se producían broncas pero afortunadamente no siempre era así y, de vez en cuando podíamos disfrutar de él.

Me encantaba realizar actividades con mi padre, pasar con él mientras me explicaba y enseñaba cosas, siempre tenía algo nuevo que contarme, algo diferente que explicarme, algo con lo que sorprenderme y pasar el tiempo juntos disfrutando de la vida, de los pequeños ratos y de las cosa tontas y nimias que bañan nuestros días con pequeños momentos de felicidad. Con él aprendí a jugar al ajedrez aunque desgraciadamente nunca me llegó a enseñar técnicas de ataque y cada vez que juego pierdo, me enseñó a comer pescado, empezó sus lecciones pero tampoco llegamos a acabarlas y aún hay muchos pescados que no se limpiar, me enseñó a escalar, a detectar puntos de apoyo en la montaña, a descender torrentes de piedras, a leer una carta astral, o a trabajar en MS-DOS mediante rutas entre muchas otras cosas que podría seguir enumerando, tan diversas, tan diferentes...

Desafortunadamente mi padre no estaba bien, una enfermedad de la mente se apoderó de él y su vida se tiñó de gris. Por culpa de ello sufrió, perdió su trabajo y acabó ingresado en psiquiátricos pasando la mitad de su vida medicado.

Su enfermedad le hizo "morir en vida", no disfrutaba de sus días, perdió su alegría la cual se fue desvaneciendo poco a poco y pasó a depender de un puñado de pastillas para evitar las fases de euforia y depresión. Muchos días los pasaba enteros en el sofá sin moverse. Me acuerdo perfectamente como me sentaba a su lado, en el suelo, y le decía:

- Papá tienes que ponerte bien, tienes que salir de casa...

Pero resultaba prácticamente imposible moverlo, no había manera, y yo, me acababa sintiendo mal porque sólo deseaba que estuviese bien y no lo conseguía.

Lo siento tanto, de verdad que lo siento, me hubiese encantado haberte ayudado, poder haber hecho algo por ti. Daría lo que fuese porque estuvieses aquí conmigo, siendo como eras antes de que la enfermedad se apoderase tan atrozmente de tu persona y disfrutar así de tu compañía.

Le pido casi todos los días soñar con él, que me hable y que me diga que no esta enfadado conmigo, que no me guarda rencor por haberle privado de la libertad de verme, por llegar un punto en el que ya no contestaba a sus cartas porque para mi, quien las escribía ya no era él, era su enfermedad.

Solo espero que allá donde estés, puedas perdonarme, puedas entender que hubo un momento en el que la situación era insostenible, me invadió el miedo y me tuve que separar de ti, pero no por ello dejé de quererte, no por ello dejé de sufrir, y no por ello dejé de tenerte presente como te sigo teniendo en mi día a día.

7 comentarios:

  1. Fuerzas nena... que historia mas triste...

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  2. Es una pena que no nos demos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Seguro que tu padre te quiso más que a nada en el mundo, y no tendría en cuenta ese daño que tu crees que le causaste. Mi padre murió hace 5 años, en enero hará 6. El dia de nochebuena era su cumpleaños, y nosotros en mi casa no celebramos la navidad, era el DIA DE SU CUMPLEAÑOS, tanto ese dia como cuando yo cumplo años saliamos coriendo el uno detrás del otro para tirarnos de las orejas. Sé que yo era la persona que más queria en este mundo, era su niña, y siempre lo seré. La rabia que me da es no heber podido disfrutar más de él. Desde que pasó esto, intento disfrutar de mi madre todo lo que puedo. La quiero con locura, y no me canso de decirselo. No quiero que me vuelva a pasar lo mismo con nadie. Quiero que todas las personas importantes de mi vida sepan que lo son, porque el dia de mañana nadie sabe si van a estar ahi (o si yo estaré ahi)

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  3. Es una carta hermosa. Mira, yo soy de las que creen que esté donde esté sabe esto. No sé si alguien se lo dirá o las energías que nos rigen harán que tus palabras lo alcancen, pero creo que las almas son sabias, pueden verlo todo, y aun más: seguramente tu papá sabía todo esto a pesar de las ausencias que tuvieron los dos.

    Gracias por compartir algo tan lindo y personal :)

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  4. fuerzas corazon, seguramente tu papi en lo mas profundo de su corazon lo sabia, sabia que vos lo amabas igual que el te amaba a vos a pesar de sus altibajos, y estoy segura que siempre va a estar a tu lado

    Unavi

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  5. Mi niña, como has sufrido cariño..
    Enserio es precioso lo que escribes, tu padre sabía que le querías y si esta en algún lugar, lo sabe.
    Me han saltado las lágrimas.
    Perder a las personas que queremos es horrible y me siento identificada contigo yo perdía mi tio que murió cuando tenía 16 años yo tenía 6 o 7 años..y ufff no me dejaron ir a su entierro (me lo ocultaron) con mi abuelo lo mismo, yo tenía 3 años, apenas le recuerdo..
    Con mi otro abuelo(no me llevaron a verle tampoco y yo ya era mayor)
    Vamos linda, te entiendo, estoy segura que si puede leer esto esta orgulloso de su hija, de que sea una maravillosa persona como lo eres.
    Gracias por compartir tu historia, necesitabas escribirlo, un abrazo!

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  6. Wow! lo que acabo de leer me ha puesto los pelos de punta. Leo tus entradas actuales y la comparo con ésta y desde luego aquí veo a una Gab impresionante.

    A ver si me explico, aquí te veo en alma total, tan honesta, dulce y respetuosa. No digo que no lo seas ahora, pero veo el respeto con el que te hablas y hablas a tu papá. Lo admiro.
    La vida nos agita constantes veces y seguro a ti más de la cuenta. no me extraña el torbellino de emociones que sientes a diario y comprendo que tu sostén para manerte en pie en esta vida fue la comida, a la que posiblemente convertiste en objeto (bastón) para seguir.

    yo te admiro Gab, te lo juro. No me das nada de pena, a ver si me entiendes, no te tengo lástima, te admiro! No comparto tus prácticas a lo largo de estos años para mantenerte en pie lo más mínimo, pero tampoco las juzgo, creo que eres una superviviente, por eso te respeto.

    Gracias por abrir tu corazón, me has hecho sentirme viva a mi también.

    Te mando muchos besos y mimos.

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    1. Acabo de leer lo que has escrito porque se me ha ocurrido entrar en el apartado "comentarios" y no es algo que suela hacer, y menos mal porque es muy bonito; aunque he de decirte que no acabo de entender tu admiración, no he hecho nada especial, solo he conseguido desarrollar un problema que lleva conmigo años y que aunque me ayuda me hiere.

      Un beso!

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